Vivimos todo el día con el móvil en la mano y como consecuencia, la dependencia del móvil o nomofobia se está convirtiendo en la nueva enfermedad de este siglo.

La aparición de la tecnología ha supuesto un gran avance para la humanidad y nuestra sociedad. Nos pone las cosas mucho más fáciles ayudando a entender, analizar o agilizar procesos que ahora serían casi imposibles sin estas herramientas. 

Las nuevas tecnologías aportan muchas ventajas a nuestra vida pero a la vez se pueden convertir en un problema muy grave cuando se hace un mal uso.

El uso de los smartphones a lo largo del tiempo
Porcentaje de hombres y mujeres que sufren nomofobia
Porcentaje de hombres y mujeres que sufren nomofobia

Uno de los problemas que puede causar es la llamada nomofobia, el miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil. Los usuarios sufren ansiedad cuando el móvil no está a su alcance, se agota la batería o no tienen conexión a internet. 

De acuerdo con el estudio, un 58% de los hombres y el 48% de las mujeres sufre de la fobia, y un 9% adicional se siente estresado cuando sus móviles están apagados. La investigación también ha demostrado que los niveles de estrés de una persona con ”nomofobia” son equiparables con los nervios que se tiene el día antes de tu boda o de la visita al dentista.


El nacimiento y expansión del smartphone

2007, el punto de inflexión en la tecnología de los smartphones. Steve Jobs presenta el iPhone, el primer móvil totalmente táctil. Lo que más diferenciaba al iPhone de otros móviles no era (solo) su pantalla táctil. Era la forma en que debía ser utilizado mediante el uso de las aplicaciones descargadas de la App Store. Este cambio del paradigma de uso del móvil llega a su máximo exponente en 2010 cuando el mercado de la telefonía está abarrotado de estos nuevos móviles llamados smartphones. Cada vez el smartphone se vuelve más parte de nosotros y de nuestro día a día. Esto ha llevado a las grandes compañías, como Apple, a añadir a sus dispositivos móviles programas que analizan el uso que se hace del móvil y avisan al usuario sobre este, permitiéndole incluso, bloquear aplicaciones si superamos el límite de tiempo establecido por nosotros mismos. El uso del móvil se descontrola, cada vez lo utilizamos más y para más cosas, haciendo cada vez más difícil despegarnos de él.

  • Las notificaciones son uno de los elementos que nos hacen volver al móvil cuando no lo estamos usando. Por eso son claves en nuestra gestión del tiempo respecto nuestro teléfono.
    Además se pueden configurar para que sean mucho más discretas o incluso desactivarlas en la mayoría de los casos. No obstante, no se pueden inhabilitar todas.
    Las notificaciones causan un estrés en nuestro cerebro que produce una reacción semejante al timbre de nuestra casa o un chillido de ayuda. Por otra parte, cuando vemos que la notificación es una reacción o una respuesta, nuestro cerebro se ve recompensado con una dosis de dopamina.
    Este elemento es uno de los más importantes en la guerra por nuestra atención de los smartphones. La dopamina que nos dan produce en nuestro cerebro una sensación de placer, por eso nos gusta tanto usar el móvil con todas sus funciones.
Diagrama capturas de pantalla
Representación del proceso que conllevan las notificaciones
  • Uno de los primeros síntomas a la adicción de los teléfonos móviles es la constante necesidad de consultar el móvil a todas horas. Esto se produce porque cada vez que miramos el smartphone y vemos una notificación, tendemos a sumergirnos en él y en sus aplicaciones olvidándonos de lo que nos rodea. Esta situación se da cada vez más entre los adolescentes, esa generación que ha nacido con un móvil debajo del brazo, pero también en los que ahora están empezando a acostumbrarse y engancharse a sus funciones. Es un grave problema, ya que está haciendo totalmente dependiente a los usuarios de sus teléfonos.
  • No vivas tu vida a través del móvil,  tu único entretenimiento no debe ser estar delante de la pantalla que ya usas todo el día. Mucha gente utiliza el móvil como una herramienta para evitar el aburrimiento, cosa que puede estar bien, siempre que no sea tu única fuente de entretenimiento, busca alternativas cómo: hacer deporte, salir con los amigos o leer.
  • Una de las principales características de los smartphones es que son “ordenadores de bolsillo” y por lo tanto siempre lo tenemos a mano. Si nos apartamos del móvil unas horas al día, dejándolo en otra habitación o nos acostumbramos a cargarlo lejos de nuestras camas por las noches, veremos reducido su uso.
  • También podemos encontrar aplicaciones como “Forest: stay focused”. Esta aplicación te permite crear un árbol en función del tiempo que estés sin consultar el móvil. A medida que vayas creando árboles, podrás rellenar un bosque con 25 árboles. La satisfacción cuando lo logras es indescriptible.
    Otra app que nos puede ser de utilidad es  Space. Consiste en conseguir logros que te permiten conquistar planetas. Si no te va eso de plantar árboles, ¿por qué no invadir planetas?
Esquema de funcionamiento del árbol
Diagrama de funcionamiento de los árboles
Space logo
Logo de la aplicación Space