Gracias PicoloApp y vodka del Mercadona por borrar mi sábado noche

Todas sabéis lo que pasa cuando alguien dice “hoy salimos de tranquis”, exacto, acabas viendo salir el sol en el parking de Fabrik.

Hoy venía a contaros qué tal fue mi sábado noche pero si os soy sincera no me acuerdo. Todo lo que os contaré en este artículo ha sido extraído de los Instagram Stories de mi amigo Logan. No queridas, no fue a causa de mis pérdidas de memoria a corto plazo, todo fue culpa del vodka de 4 euros del Mercadona acompañado de unas partiditas al PicoloApp.

 

¿Qué es esta vaina loca del PicoloApp?

Todo millennial fiestero que se precie debería conocer esta aplicación, por si acaso os cuento tres cosillas (de las que recuerdo). PiccoloApp es un juego disponible tanto para Android como iOS que sirve para amenizar tus tardes de copeo, botellón de toda la vida. La App cuenta con una gran cantidad de retos que penalizan con tragos de alcohol, y no del de curar. Ya podéis imaginar por dónde van los tiros, ¿no?

Captura de pantalla de PicoloApp desde PlayStore
Captura de pantalla desde PlayStore

 

Bienvenidas a mi fiesta

Todo empezó en el salón de Marcos un sábado noche cualquiera. Quedamos para beber agua y olvidarnos de las redes sociales y las fiestas chonis en discotecas de Barcelona. La noche iba genial, los temas de conversación iban y venían sin parar. Aquí os dejo algunos de ellos por si queréis tener un sábado noche de tranquis como el mío:

  • ¡Cómo ha llovido esta semana!Dibujo de una puerta con un texto que pone "TOC TOC. Hola soy Meghan".

  • Mi gato sigue con gastroenteritis.

  • ¿Cómo te va con Alejandr… ah no que lo dejasteis.

  • ¿Qué pensáis de la comida de los aviones?

Pero entre risas y silencios incómodos llegó Meghan.

 

 

La choni de Barcelona siembra el caos con PicoloApp

Yo lo daba todo por perdido, en cero coma iba a sacar mi Xiaomi y fingir una llamada para huir de allí. Se abrió la puerta y lo primero que vi fue el vodka Knebep de 4 euros del Mercadona, gracias Meghan. Meghan (y el vodka) se sentó y empezó a repartir. Mientras tanto me ordenaba que descargase desde mi “móvil barato” (sí, así lo dijo) una aplicación llamada PicoloApp. Marina saltó de golpe diciendo que la conocía y que también estaba en el AppleStore (gracias de nuevo por remarcar que no tengo dinero para un iPhone).

 

PicoloApp me ha retado

Víctima: yo. Culpables: PicoloApp y vodka de 4 euros del Mercadona. Y hasta aquí puedo leer. Sí amigas, una botella de alcohol y una aplicación en un móvil barato pudieron conmigo. Gracias PicoloApp por la fiesta del sábado noche. Os dejo algunas de las pruebas que Logan me grabó haciendo y juzgáis vosotras mismas:

Una de las pruebas de PicoloApp, una persona escenifica una película y los demás la adivinan.
Captura de pantalla desde PicoloApp
  1. Iris ponte de rodillas, ya te diremos cuando parar (sin problema, estoy acostumbrada).

  2. Las personas que alguna vez hayan mirado el papel después de haberse limpiado el culo beben 4 tragos (la pregunta es ¿quién no lo hace? Todos bebimos obviamente).

  3. Iris enseña tu culo, recibe 2 bofetadas de Meghan y termina tu vaso.

Todo perfecto hasta llegar a la número 3, ¿verdad?

 

 

Guardaron la foto bajo llave… y también PicoloApp

Así es, la foto de mi culo está en el smartphone de cada uno de mis amigos pero también lo está PicoloApp. Alguno que otro no recibió muy bien este juego y decidieron irse, pero oye, ellos verán, la noche que pasé no me la quita nadie (ni la resaca tampoco). Si leyendo esto no has podido dejar de pensar en lo malo que es el alcohol pásate a leer este artículo y reflexiona un rato sobre si PicoloApp incentiva o no su consumo.

Mi cara de hecha polvo a la mañana después de la fiesta con PicoloApp

PD.: Iba a poner una foto de mi culo pero prefiero no hacerlo, conformaos con mi cara a la mañana siguiente.