6 formas de aprovechar tu viejo smartphone

Cada vez que compramos un móvil nuevo nuestro antiguo compañero de aventuras se queda olvidado en un cajón llenándose de polvo. Esto se debe a que no tenemos el suficiente valor como para reciclarlo o donarlo. Demasiadas cosas compartidas con un amigo tan fiel como para deshacerte así de rápido de él. En este artículo te traemos varias soluciones para que no sientas que acumulas mierda inservible.

Varios móviles acumulados en una mesa
Olvídate de esta imagen desesperante en tu hogar

El móvil festivalero

En ocasiones, cuando te vas de festival o de fiesta no estás en condiciones ni de cuidar de ti mismo, ¿cómo vas a cuidar del bienestar de tu móvil? Ante el miedo de perder o romper tu smartphone habitual al que tanto cariño tienes, usa esa vieja chatarra que no te hará sufrir en el caso de su pérdida. No hará esos maravillosos selfies que hace tu móvil de última generación, pero te ayudará a salir del paso.

El móvil consola

A todos nos encanta descargarnos aplicaciones y juegos chorras de los cuales nos olvidaremos a los dos días, pero que muchos de ellos dejarán un largo rastro de virus. Utiliza ese viejo móvil como consola de videojuegos y aplicaciones que usas una vez cada mil años y olvídate de las preocupaciones de si tu móvil será infestado por cuatrocientos virus, mediante los cuales, doscientos pervertidos podrán verte por la cámara interna.

El regalo infantil

Tienes un hermano/hijo/sobrino pequeño, es su cumpleaños y no tienes ni un duro para hacerle un regalo. Regálale este viejo móvil para que se entretenga viendo dibujos animados o jugando a juegos infantiles. Eso sí, controlando las horas de uso y de acceso a ciertas redes. Un móvil con acceso a internet en manos inocentes puede ser un gran peligro. Utiliza una buena app de control parental para estar tranquilo.

Usos concretos

También puedes cambiar su uso radicalmente. Puedes utilizarlo, entre otras cosas, de:

¡Deshazte de él!

Si ninguna de las opciones anteriores te convence siempre puedes regalarlo, reciclarlo o convertirlo en un posavasos. Eso sí, nunca lo tires a la basura ¡contaminan mucho!